Renacimiento Italiano

Historiografía

El artista y escritor italiano Giorgio Vasari fue uno de los primeros autores en utilizar este término en su obra Vidas de pintores, escultores y arquitectos famosos, publicada en 1570, pero hasta el siglo XIX este concepto no recibió una amplia interpretación histórico-artística.

Sin embargo, Vasari había formulado una idea determinante, el nuevo nacimiento del arte antiguo, que presuponía una marcada conciencia histórica individual, fenómeno completamente nuevo en la actitud espiritual del artista.

De hecho el Renacimiento rompe, conscientemente, con la tradición artística de la edad Media, a la que califica, con pleno desprecio, como un estilo de bárbaros o de godos. Y con la misma conciencia se opone al arte contemporáneo del Norte de Europa.

Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significa una "ruptura" con la unidad estilística que hasta ese momento había sido supranacional.

Desarrollo

La fornarina, obra de RafaelHistóricamente, el Renacimiento se originó en la era de los descubrimientos geográficos y las conquistas ultramarinas.

El Renacimiento comenzó en Italia en el siglo XIV y se difundió por el resto de Europa durante los siglos XV y XVI. En este periodo, la fragmentaria sociedad feudal de la edad Media, caracterizada por una economía básicamente agrícola y una vida cultural e intelectual dominada por la iglesia, se transformó en una sociedad dominada progresivamente por instituciones políticas centralizadas, con una economía urbana y mercantil, en la que se desarrolló el mecenazgo de la educación, de las artes y de la música. El desmembramiento de la cristiandad y el desarrollo de los nacionalismos, la introducción de la imprenta, entre 1460 y 1480, y la consiguiente difusión de la cultura. Paralelamente a la revolución operada en el mundo de las ideas, surgió a principios del s.XV un renacimiento artístico en Italia de empuje extraordinario.

El artista tomó conciencia de individuo con valor y personalidad propios, se vio atraído por el saber y comenzó a estudiar anatomía, técnica del claroscuro, leyes de perspectiva, los modelos de la antigüedad clásica, etc. Así tenemos a Leonardo da Vinci, personalidad eminentemente renacentista, quien dominó distintas ramas del saber.

Es curioso que mientras surgía en Florencia el Quattrocento o primer Renacimiento italiano (siglo XV) gracias a la búsqueda de las bases científicas del arte, se produjera un fenómeno parecido y simultáneo en Flandes (especialmente en pintura), basado sólo en la observación de la vida y la naturaleza. Este Bajo Renacimiento tuvo gran repercusión en la Europa Oriental (el Kremlin fue obra de artistas italianos).

La segunda fase del Renacimiento, o Cinquecento (siglo XVI), se caracterizó por la hegemonía de Roma, 1527 los Papas decidieron hasta en el mundo del arte (Julio II, León X, Clemente VII); con las guerras de Italia los artistas emigraron y propagaron los principios renacentistas por toda Europa Occidental.

Durante la segunda mitad del siglo XVI empezó la decadencia del Renacimiento, que cayó en un rígido formalismo, y tras el Manierismo dejó paso al Barroco.

Etapas

Diferentes etapas históricas marcan el desarrollo del Renacimiento:

La primera tiene como espacio cronológico todo el siglo XV, es el denominado Quattrocento, y comprende el Renacimiento temprano que se desarrolla en Italia.

La segunda, afecta al siglo XVI, se denomina Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Alto Renacimiento, que se centra en el primer cuarto del siglo. Esta etapa desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anticlásica que conforma el Manierismo.

Mientras que en Italia se estaba desarrollando el Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el Gótico en sus formas tardías, situación que se va a mantener, exceptuando casos concretos, hasta comienzos del siglo XVI.

En Italia el enfrentamiento y convivencia con la antigüedad clásica, considerada como un legado nacional, proporcionó una amplia base para una evolución estilística homogénea y de validez general. Por ello, allí, es posible su surgimiento y precede a todas las demás naciones.

Fuera de Italia la Antigüedad Clásica supondrá un caudal académico asimilable, y el desarrollo del Renacimiento dependerá constantemente de los impulsos marcados por Italia. Artistas importados desde Italia o formados allí, hacen el papel de verdaderos transmisores.

Los supuestos históricos que permitieron desarrollar el nuevo estilo se remontan al siglo XIV cuando, con el Humanismo, progresa un ideal individualista de la cultura y un profundo interés por la literatura clásica, que acabaría dirigiendo, forzosamente, la atención sobre los restos monumentales clásicos.

Italia en ese momento está integrada por una serie de estados entre los que destacan Venecia, Florencia, Milán, el Estado Pontificio y Nápoles.

La presión que se ejerce desde el exterior impidió que, como en otras naciones, se desarrollara la unión de los reinos o estados; sin embargo, sí se produjo el fortalecimiento de la conciencia cultural de los italianos.

Desde estos supuestos fueron las ciudades las que se convierten en centros de renovación artística.

En Florencia el desarrollo de una rica burguesía ayudará al despliegue de las fuerzas del Renacimiento, la ciudad se convierte en punto de partida del nuevo estilo, y surgen, bajo la protección de los Médicis, las primeras obras que desde aquí se van a extender al resto de Italia.

Arquitectura

Había dos tipos de edificios: religiosos (iglesias) y civiles (urbanos y laicos). Entre los principales elementos constructivos tenemos:

Sustentantes: Arco de medio punto y columnas.

Sustentados: Cúpula, bóveda de cañón y cubiertas planas con casetones.

Elementos decorativos: Pilastras, frontones, pórticos, decoración heráldica, almohadillado, voluta, grutescos, guirnaldas y medallones.

Desde un principio la arquitectura renacentista tuvo un carácter profano, y, lógicamente, surgió en una ciudad en donde el Gótico apenas había penetrado, Florencia; en la Europa de las grandes catedrales, se implantó con dificultades.

Se caracterizó por el empleo de proporciones modulares, superposición de órdenes, empleo de cúpulas e introducción del orden colosal. En el Quattrocento fue frecuente recurrir a columnas y pilastras adosadas, a los capiteles clásicos (con preferencia el corintio, aunque sustituyendo los caulículos por figuras fantásticas o de animales), los fustes lisos y el arco de medio punto, a la bóveda de cañón y de arista, así como a cubiertas de madera con casetones. Lo que fundamentalmente distingue a la arquitectura del Quattrocento de la del Alto Renacimiento (o Cinquecento) es la decoración menuda (putti, guirnaldas de flores o frutos, grutescos, etc.), el alargamiento de la cúpula (catedral de Florencia, de Filippo Brunelleschi) y las fachadas de piedra tosca (Palacio Medici−Ricardi, de Michelozzo di Bartolommeo) o con los sillares en realce (Palacio Rucellai, de Bernardo Rosellino, proyecto de Alberti).

La arquitectura del Cinquecento tuvo como centro Roma: En 1506 Donato d'Angelo Bramante terminaba su célebre proyecto para la basílica de San Pedro en el Vaticano. Los palacios se adornaron de valiosos bajorrelieves (Palacio Grimani de Venecia, 1549, obra de Michele Sanmicheli) o de esculturas exentas (biblioteca de San Marcos, 1537−50, Venecia, obra de Jacopo Sansovino).

villa Sebastián era el mejor en esa época y se dice que para el 2000 va a renacer para cxambiarle el rumbo a la humanidad.

Renacimiento italiano

La cuna del renacimiento fue Italia. Por eso se necesita una visión suficiente de los hechos historicos al lado de la descripción de la Historia del Arte para cada periodo.

Estos hechos se ubican en artículos que hablan más de geoestrategia y diplomacia que de historia. Por eso se llaman Situación estratégica del Trecento, Quattrocento y Cinquecento. El interés viene del hecho que la península itálica todavía no tiene un Estado unificado, y sus zonas se encuentran como si fueran blancos para la conquista del poder de grandes imperios o reinos vecinos: el Sacro Imperio Romano Germánico, que va a otorgarse las tierras de España con Carlos V, y el Reino de Francia que intenta a traves de las Guerras de Italia de tener de vuelta Napóles y todo el sur de la península.

En frente, las pequeñas ciudades de Italia son ricas debido al negocio activo de los mercaderes, pero sin la posibilidad de competir en terminos de poder militar contra estos dos poderíos enemigos que se ecuentran en frente en el territorio de la peninsula. Así, cada Ciudad-Estado van a dar la voz a la diplomacia para no perder su independencia.

la guerra en estos siglos : una cosa de mercenarios

Como las ciudades de Italia poseian gran cantidad de riquezas, adquieren la costumbre de gastar para contratar mercenarios procedentes de otros paises de Europa para integrar su ejercito, estos se llaman condottieres en Italia, y son los mismos que las grandes compañías haciendo la guerra en Francia durante su guerra de cien años.

De primero los lideres se encargan del papel de capitanos de la infanteria, pero poco a poco van a ampliar sus poderes y algunos van a empezar dinastias completas en ciudades como Milán (los Sforza conquistan el poder contra los tradicionales Visconti).

También hay que notar la guardia del Vaticano compuesta de Suizos que van a llegar al papel de guardia pontificale honorifica desde esta epoca en la que estaban en el ejercito de los Estados Pontificios, que son los dominios bajo el poder temporal de los papas en Italia, fuera de tula

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Actualizado el 18 de marzo de 2006
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